¿Crees que para seguir creciendo en tu negocio necesitas días de 48 horas?

Te presento a mi amiga Mamen. ⠀

Mamen es madre y emprendedora. Como tú y yo. 

Le gusta disfrutar de la vida. Irse de vacaciones, pasear por las tardes y los fines de semana, salir con su perro y su familia, tomarse algo con sus amigas…

Como ves, es bastante parecida a ti y a mí.

En su negocio es bastante metódica y organizada. Es gracias a esto, en parte, que hasta ahora ha podido crecer bastante profesionalmente.⠀

Su negocio va bastante bien. Empezó sin nada, con la pretensión de poder disfrutar una conciliación real, y poco a poco, a fuerza de tiempo, esfuerzo y muchas ganas, ha llegado a tener una comunidad asentada y unos ingresos bastante importantes.

Pero llegó un momento en el que no podía seguir creciendo porque su día ya no da para más y ella, como puedes ver, sólo tiene dos manos y una cabeza. ⠀

Mamen estaba permanentemente conectada. Desde hace algún tiempo comenzó a sentirse como cuando trabajaba en una oficina de 9 a 6. Cada vez se sentía más lejos de las cosas que le gustan, de su familia y, sobre todo, de sus hijos. Estaba tan estresada y necesitaba trabajar tantas horas, que estaba empezando a ser la madre que había jurado que no quería ser nunca. 

Claro, para poder seguir creciendo, necesitaría que los días durasen el doble, ¿verdad?⠀

Pues aunque lo parezca, lo cierto es que Mamen no necesita días interminables. Sus jornadas ya lo eran. Si sus días fuesen aún más largos, cada vez se sentiría más cansada, encaramada a un éxito que cada vez le iría restando más apoyos aquí abajo. Se quedaría sin fuerzas y terminaría exhausta o abandonando, ¿no te parece?⠀

El secreto real para crecer no es estirar el día hasta reventar, sino poder contar con 8 brazos como los pulpos.

Puede parecer aún más imposible que ponerle horas a tus días, y sin embargo, es mucho más fácil.

Te presento a Naza. 

Naza es amiga de Mamen y con su ayuda, ha conseguido poder seguir creciendo. ¡Está coronando la cima!⠀

Naza se encarga de las tareas que a Mamen no le gustan. También de las tareas que a Mamen no se le dan bien, o las que no tiene tiempo para hacer. 

Cuando se conocieron, Mamen temía que iba a tener que gastar un tiempo precioso (y que no tenía) para hacer que Naza pudiera encargarse de todo eso. Sin embargo, tampoco fue así.

Sí, los principios no son fáciles para nadie, pero en la primera reunión que tuvieron ya consiguieron ajustar gran parte de los procesos de Mamen.

Después, se fueron sucediendo las reuniones y Mamen cada vez pudo automatizar más la forma de encargarle tareas a Naza. Y Naza, en poco tiempo pudo trabajar de forma totalmente autónoma.

La realidad es que no necesitas más horas para que tu negocio siga creciendo. Lo que necesitas es apoyo para planificar tu día a día y ayuda para la parte más tediosa, repetitiva, recurrente…⠀Eso es lo que puedo hacer por ti. Encargarme de hacer las tareas que no sabes hacer (y no tienes tiempo de aprender), las que no quieres hacer y las que no tienes tiempo para dejar listas.

Mis clientas ya están optimizando su tiempo de trabajo porque han delegado esas tareas. 

Yo me voy a ocupar de que a partir de ahora tu trabajo sea hacer sólo lo que más te gusta: crear.⠀ 

Así que si quieres seguir creciendo, regístrate, reserva tu sesión de descubrimiento ahora y únete a ellas aprovechando mi lanzamiento de este verano. Además de la oferta de lanzamiento, te ahorrarás un 20% más.

¿Ya lo tienes?

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