Estar en todas las redes sociales, ¿sí o no?

¿Has escuchado alguna vez que tu cliente tiene que poder encontrarte allá donde busque? Seguro que sí. Y seguro que te has planteado abrirte una cuenta en todas las redes sociales que conoces.

 

A veces pensamos que para ser más visibles tenemos que estar en todas partes, ser omnipresentes. Y eso conlleva un esfuerzo y un gasto de energía que no creo que nadie pueda asumir. 

 

Eso, en el hipotético caso de que tu clienta ideal esté en todas partes…

 

Pero, ¿qué pasa si tu clienta odia Twitter y no lo utiliza ni para mirar las noticias de última hora? ¿Y si resulta que tú a quien te diriges es a mujeres en la faceta más personal de sus vidas? ¿Te sirve Linkedin para eso?

 

Estar en todas partes es igual que dirigirse a todo el mundo: no sirve porque no puedes abarcarlo todo.

Es cierto que debes estar en redes sociales. Es necesario que te muevas si quieres ser visible. Pero eso no implica ser omnipresente y estar en todas partes.

¿Cómo elegir las redes sociales en las que tener presencia?

Para definir en qué redes sociales debes estar, primero tienes que tener muy claro quién es tu clienta ideal.

 

Define todo sobre ella: no te limites a “mujer, entre 35 y 44 años”. Ponle un nombre, imagínala, describe todas sus características físicas, dónde vive, qué hace, a qué se dedica, qué le gusta hacer en su tiempo libre, cuál es su ideología política, sus creencias, sus aficiones, qué le gusta hacer, qué hobbies tiene, qué tipo de contenidos consume, cuál es su relación con la cultura…

 

Puede parecer que haciendo un boceto tan personalizado estás excluyendo a montones de clientes. Sin embargo, la realidad es que no es así. Cuanto más específica eres, más personas afines a ese perfil atraes.

 

Define muy bien en qué redes sociales se mueve tu clienta ideal. Y después, párate a pensar dónde te mueves tú. No puedes olvidarte de las redes sociales que no soportas, porque crear contenido justo para esas redes puede suponer un esfuerzo mayor que el beneficio que te reporten.

 

Párate un momento y define muy bien en qué redes sociales se mueve tu clienta ideal. A dónde acuden las personas como ella a resolver el problema que tú puedes resolverle. Y quédate solo en esas redes sociales. 

De esta forma será más fácil que adaptes tu mensaje al tono de cada red y podrás centrarte en mantener la presencia adecuada en las que elijas.

 

Y cuando lo tengas claro, empieza a crear contenido adaptado a esas redes sociales, planifica, programa, e interactúa allí. Entonces sí verás resultados.

 

Déjame un comentario: ¿Has hecho un estudio de las redes en las que se mueve tu clienta o sigues intentando abarcar todas?

Y si ya has decidido en qué redes sociales vas a moverte, descárgate aquí abajo mi planificador de publicaciones, échale un vistazo a las 15 ideas que te regalo para que no te quedes nunca en blanco, y empieza a compartir contenido ya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba