Formatos en Instagram: ¿el tipo de contenido de moda es siempre el mejor?

Cada año, cuando va llegando diciembre, se empieza a hablar de las tendencias sobre contenidos para el año siguiente. 

 

Internet evoluciona a la velocidad de la luz y las redes sociales no son ajenas a este ritmo, así que cada año se imponen formatos y tipos de contenido que se adaptan a esta evolución del consumo online en general.

 

En 2020 una de las tendencias es el formato carrusel. Consiste en hacer una publicación en Instagram con varias imágenes (entre 2 y 10). Y con el aumento bestial del uso de redes sociales que hemos vivido durante la crisis del COVID-19, hemos llegado a verlo hasta en la sopa.

 

Este formato puede ser muy útil cuando tienes un contenido que es muy fácil de consumir, que te resulta difícil condensar en una imagen única y que, además, interesa muchísimo a tu audiencia.

 

El problema es que también es un formato que exige mucha preparación, una gran capacidad de síntesis y un público predispuesto a consumirlo

 

Es una de las grandes tendencias porque permite publicar una gran cantidad de contenido en un solo post de Instagram y, a la vez, se supone que incita al lector a quedarse más tiempo en tu publicación, comportamiento que después será premiado por el algoritmo.

 

Sin embargo, yo creo que todo no es color de rosa en cuanto a los formatos de moda. Creo que por mucho que un formato o un tipo de contenido sea tendencia, no es adecuado para todos los creadores de contenido, ni tampoco para todos los usuarios de redes sociales.

 

Para mí, el mejor contenido es el que en cada caso te ayude a conectar más con tu público. Puede coincidir con el formato de moda o no hacerlo. Si un formato te exige un tiempo excesivo de preparación, si te sientes incómoda trabajando en él, si a tu público no le emociona… olvídalo. No por estar de moda va a ser mejor.

 

En estos días he visto carruseles con tal cantidad de texto que podrían llenar un par de post en cualquier blog. Hay que tener en cuenta que este tipo de contenidos los consumimos, en su mayor parte, desde dispositivos móviles, por lo que además de ser menos estéticos y hacer mucho más complicado el trabajo de capturar al visitante desde el principio, se une el hecho de que, según la tipografía y el tamaño de la fuente que utilices, leer el texto puede llegar a convertirse en un verdadero infierno. En ese caso, habrás perdido un tiempo de trabajo precioso porque el visitante saldrá despavorido antes de pararse a ver qué tienes para ofrecerle.

 

En resumen, olvídate de los formatos de moda. Está bien que sigas las tendencias y que las utilices de tanto en tanto, pero antes de empezar a publicar simplemente porque un tipo de contenido es el último grito, párate a pensar: ¿qué quiere tu público?, ¿cómo conectas con él?, ¿estás optimizando tu tiempo de trabajo?. Si tus respuestas no satisfacen estos requisitos, plantéate usar otro formato porque aunque no esté tan de moda, será mucho más efectivo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba